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Miércoles 7 de Septiembre de 2016

Las fortunas gallegas, las que más pagan en impuesto de patrimonio

 La riqueza se ha desenvuelto con soltura en los años más turbulentos de la crisis económica. El impuesto de patrimonio, por el que están obligadas a tributar las grandes fortunas y que está gestionado por las comunidades autónomas, constituye el mejor termómetro. Y la estadística de recaudación del tributo relativa al 2014 en Galicia, hecha pública ayer por la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), muestra que los ricos de la comunidad gallega declararon durante ese ejercicio un patrimonio de 32.466 millones de euros, lo que supone un incremento del 4 % respecto al año anterior. También creció en ese período el número de gallegos que están obligados a pagar este impuesto, que pasó de 6.958 a 7.087 contribuyentes.

Se trata, todos ellos, de ciudadanos con un patrimonio superior a los 700.000 euros, ya que por debajo de esa cantidad no están obligados a rendir cuentas al fisco. Los datos hechos públicos por Hacienda revelan que la Xunta recaudó por este tributo 65,7 millones de euros durante el 2014, casi un 11 % más que en el 2013, un dato que se explica, en gran medida, por la reforma que entró en vigor ese año en Galicia y por la que la comunidad autónoma subió un 20 % el tipo que se paga. 

Mayores ingresos

Un cambio que se produjo después de que el PP y el PSdeG alcanzasen un acuerdo en el Parlamento gallego para captar mayores recursos e invertirlos en gasto social. El objetivo inicial era aumentar la recaudación unos 8 millones de euros, pero los datos de Hacienda muestran que, finalmente, los ingresos se incrementaron entre el 2013 y el 2014 en 6,5 millones, algo por debajo de lo previsto.

El balance hecho público por Hacienda a nivel territorial también permite establecer una clasificación por autonomías en la que Galicia se sitúa a la cabeza. Según los datos de la AEAT, es la comunidad donde más se paga por el impuesto de patrimonio, con 9.276 euros de media por declarante, una cifra superior a la del 2013 (8.514 euros); y también es la segunda donde hay un mayor patrimonio medio declarado por contribuyente, con 4,2 millones.

Solo la Comunidad de Madrid, sede de las grandes corporaciones del Ibex y donde viven sus presidentes y cuadros directivos, presenta un dato superior, con 8,4 millones por declarante en el 2014, una cifra un 5 % más alta a la del 2013. Que Galicia se aúpe a la cabeza de este ránking se explica por las fortunas que acoge en su territorio, lo que distorsiona los datos. Algunas están entre las principales del planeta, como la de Amancio Ortega, fundador de Inditex, nombre al que se añaden su hija Sandra, o el empresario coruñés Manuel Jove, quien convirtió a Fadesa en un imperio inmobiliario en los años de bonanza, empresa que vendió justo antes de que pinchara la burbuja en España.

Con Zapatero en la Moncloa, el impuesto de patrimonio desapareció entre el 2008 y el 2010, pero la brusca caída de ingresos obligó a retomarlo más tarde.

Con la reforma aprobada en la comunidad gallega en la primavera del 2013, los tipos impositivos subieron un promedio del 20 %. Sin embargo, como ocurría desde el 2011, cuando se recuperó el impuesto, los cambios no afectaron a dos aspectos clave: la posibilidad de descontar la vivienda habitual y la existencia de un mínimo exento, situado en los 700.000 euros. A los patrimonios que superan ese valor, una vez realizadas las deducciones, se les aplican tipos progresivos que van desde el 0,24 hasta el 3,03 %. De este modo, un patrimonio valorado en 1,33 millones de euros paga una cuota de 10.328 euros y el que duplique ese valor y se sitúe, por ejemplo, en un valor de 2,67 millones, abona unos 31.319 euros al año a la hacienda autonómica.

 

Casi 90 millones declarados entre vehículos, joyas y arte

El patrimonio declarado en el 2014 por las fortunas gallegas en vehículos, joyas, pieles, obras de arte y antigüedades, los llamados bienes suntuarios, suma 87,4 millones de euros. Objetos que se hallan en manos de 1.952 gallegos, según los datos actualizados por el Ministerio de Hacienda. Son 3,1 millones de euros declarados más que en el ejercicio anterior, lo que representa un aumento del 3,6 %. Algo más de la mitad de lo consignado por bienes suntuarios se corresponde con las obras de arte y antigüedades, una inversión refugio en tiempos de crisis económica. 

La tendencia

En el año 2007, antes de que estallara la burbuja inmobiliaria y se iniciara la mayor crisis económica de la democracia, 64 contribuyentes gallegos declaraban este tipo de patrimonio por valor de 30,1 millones de euros. Hoy son 19 declarantes, pero la cifra comunicada al fisco se sitúa en los 47,4 millones de euros, es decir, 17,4 millones más, lo que significa que en los años de crisis económica el patrimonio declarado en obras de arte y antigüedades aumentó un 58 %. Cuando la inversión en casas no es un valor seguro y los mercados de valores se muestran inestables, este tipo de bienes suelen incrementar su demanda como vía para colocar a buen recaudo el patrimonio.

A diferencia de lo que ocurre con las obras de arte y las antigüedades, a lo largo de los años de crisis, los vehículos, las joyas y las pieles trazan el camino contrario. En el 2007, casi 11.273 gallegos declararon un patrimonio en estos bienes por valor de 121,3 millones, una cifra que se sitúa ahora en la tercera parte, con apenas 40 millones y 1.933 declarantes, según los datos actualizados por Hacienda.

En el conjunto de España hay 24.042 personas que declaran un patrimonio en vehículos, joyas, pieles, obras de arte y antigüedades por un valor de 1.105 millones de euros, cifra que contrasta con los 1.773 millones del 2007, antes de que empezara la crisis.

(La Voz de Galicia 07/09/2016)

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