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Martes 1 de Agosto de 2017

Hacienda marca otro récord en Galicia en ingresos por multas a contribuyentes

 Las multas de la Agencia Tributaria a los contribuyentes gallegos superaron el año pasado los 63 millones de euros, incluyendo en esa partida el cobro de impuestos por la vía de apremio urgente (casi 30 millones), los intereses de demora (17,5) o las propias sanciones por incumplimientos fiscales varios (casi otros 14).

En total, en un año toda esa recaudación ejecutiva ha engordado casi un 10 % -un 8,7 en concreto-, cuando el conjunto de tributos en la comunidad lo hizo en un 3,2 %. Es decir, repunta el triple que la media de los ingresos. Esto se explica, sobre todo, por el volumen generado por los intereses de demora cobrados por Hacienda, que han aumentado casi un 15 % en un solo ejercicio, según el informe anual que acaba de desvelar la Agencia Tributaria. El interés de demora es el recargo que impone Hacienda en los casos de morosidad o retraso en los pagos. Por su parte, el recargo de apremio ha subido casi un 9,5 %; en este caso se trata de un procedimiento de ejecución forzosa a través del cual la Administración procede a cobrarse una deuda mediante una ejecución sobre el patrimonio del deudor, por ejemplo, sobre la nómina. Se puede interpretar como algo similar a un embargo, con un interés de hasta el 20 %. Finalmente, las sanciones tributarias corrientes se mantienen en una cifra estable, entre 12 y 13 millones cada ejercicio

Esa subida en Galicia de casi el 10 % en estas tres partidas es la segunda mayor de los últimos 10 años. Y los 63 millones marcan un nuevo hito, solo comparable al del 2014, que llegó a una cifra similar. Si se mira más atrás, hace solo cinco ejercicios el fisco ingresaba por estas tres partidas 51 millones de euros en la comunidad: ahora son un 20 % más. Y si se pone el foco incluso más atrás, en el 2007, antes de que estallara la crisis, ese repunte está en el 50 %. Los datos ponen así de manifiesto la mejora en la tarea de inspección del fisco para no dejar un solo euro sin cobrar y mejorar así la recaudación general. A la vez, esta es una manera de reducir el déficit, uno de los grandes lastres de España.

Aunque el crecimiento en Galicia pueda resultar llamativo, no es, ni de lejos, la comunidad en la que más aumenta esa persecución del fisco. En Valencia, por ejemplo, solo en intereses de demora el incremento está en el 175 %; en Extremadura es de otro 62 %. La propia Agencia Tributaria recuerda en su memoria anual que los intereses de demora subieron un 8,9 % de media «tras dos años de caídas».

Y aunque esas tres partidas son muy llamativas y dolorosas para quien las tiene que pagar, siguen siendo algo muy menor en toda la recaudación: apenas suponen el 1 % del total. Solo entre IRPF e IVA desde Galicia se aportan 5.000 millones. 

Récord en impuesto al carbón

Ese repunte en el capítulo de multas -en esas tres variedades- es uno de los mayores en la cuenta general de recaudación de Hacienda. Pero la subida más destacada al cierre del 2016 es otra: el carbón. El impuesto cobrado por el empleo de este producto casi se triplicó en un ejercicio, hasta aportar más de 62 millones; habían sido 21 un año antes. ¿A qué obedece ese repentino repunte? No hay una explicación clara, según las fuentes consultadas, porque en el conjunto de España cae. Se trata de un tributo que grava la utilización del carbón básicamente para uso industrial, principalmente en centrales térmicas como las de As Pontes y Meirama. Ese fuerte incremento hace que la partida de impuestos especiales pase en un ejercicio de 13 a 90 millones, cuando los ingresos en tributos a bebidas alcohólicas y a cerveza -incluidos en el mismo grupo- se mantienen prácticamente estables: aportan anualmente unos 35 millones de euros.

(La Voz de Galicia 01/08/2017)

Récord en impuesto al carbón

Ese repunte en el capítulo de multas -en esas tres variedades- es uno de los mayores en la cuenta general de recaudación de Hacienda. Pero la subida más destacada al cierre del 2016 es otra: el carbón. El impuesto cobrado por el empleo de este producto casi se triplicó en un ejercicio, hasta aportar más de 62 millones; habían sido 21 un año antes. ¿A qué obedece ese repentino repunte? No hay una explicación clara, según las fuentes consultadas, porque en el conjunto de España cae. Se trata de un tributo que grava la utilización del carbón básicamente para uso industrial, principalmente en centrales térmicas como las de As Pontes y Meirama. Ese fuerte incremento hace que la partida de impuestos especiales pase en un ejercicio de 13 a 90 millones, cuando los ingresos en tributos a bebidas alcohólicas y a cerveza -incluidos en el mismo grupo- se mantienen prácticamente estables: aportan anualmente unos 35 millones de euros.

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